COOKIES
Esta web no usa cookies.
Ni propias ni de terceros. Por eso no te ha recibido ningún cartel pidiéndote permiso: no hay nada que consentir. Esta página existe para contarlo con detalle y, sobre todo, para enseñarte a comprobarlo tú mismo.
1. Qué es una cookie y por qué aquí no hay ninguna
Una cookie es un pequeño fichero que una web guarda en tu equipo para reconocerlo en visitas posteriores. Es útil para mantener una sesión abierta o recordar un idioma, y es también la pieza con la que se construye casi todo el rastreo publicitario de internet.
Esta web no guarda ni consulta nada en tu equipo. No hay sesiones que mantener —no existe el inicio de sesión—, no hay carrito, no hay analítica y no hay anuncios. El artículo 22.2 de la LSSI exige pedir consentimiento cuando se almacena información en el dispositivo del usuario o se accede a la ya almacenada: como aquí no ocurre ninguna de las dos cosas, no hay consentimiento que pedir ni banner que enseñar.
2. El inventario completo
Es corto:
Ese último renglón es el que suele fallar en las webs que sí juran no usar cookies: cargan los tipos de letra de un tercero, o una librería desde una red de distribución, y con eso le están entregando tu dirección IP a alguien más. Aquí los tipos de letra, las hojas de estilo y todo el JavaScript se sirven desde este mismo dominio. Tu navegador no hace ni una petición fuera.
3. El modo claro tampoco deja rastro
Hay un botón escondido en el pie de la web con el que se puede encender un modo claro. Lo normal sería guardar esa preferencia en una cookie o en el almacenamiento local; aquí no se guarda en ninguna parte: vive en la memoria de la pestaña mientras dura la visita y, al recargar, la web vuelve a estar oscura.
Es una decisión deliberada. Es un chiste, no una preferencia, y no hay motivo para que deje huella en el navegador de nadie. Hay incluso una prueba automática que vigila que nadie lo cambie por descuido.
4. Lo único que tu navegador guarda: la caché
Al visitar la web, tu navegador se queda una copia temporal de los ficheros estáticos —la hoja de estilos, los tipos de letra, las imágenes, los scripts— durante una hora, para no tener que descargarlos otra vez. Eso es la caché HTTP, es propio del funcionamiento de la web y no es una cookie: no identifica a nadie, no se envía de vuelta con información sobre ti y la vacías cuando quieras desde tu propio navegador.
5. Compruébalo tú, no hace falta que me creas
Todo lo anterior se verifica desde fuera, sin fiarte de esta página. Tres formas, de menos a más técnica:
- Abre las herramientas de desarrollo de tu navegador
(
F12) y ve a Aplicación → Almacenamiento. Cookies: vacío. Almacenamiento local: vacío. - En la pestaña Red, recarga la página y mira el origen de cada petición: todas salen de este dominio y de ningún otro.
- Desde una terminal,
curl -I https://miguelangelpiquerastrenado.com: no aparece ninguna cabeceraSet-Cookie. Ahí verás también las cabeceras de seguridad —y, si miras con cuidado, algo más que hay puesto para quien audita.
6. Si algún día cambiara
Si en el futuro hiciera falta almacenar algo —por ejemplo, una protección contra el abuso de un formulario de contacto—, se contará aquí antes de ponerlo, se explicará qué guarda, cuánto dura y para qué sirve, y si es de las que necesitan permiso, se pedirá permiso. No hay ningún interés en que esto cambie: media promesa de esta web es precisamente que no hace falta.
El resto de lo que pasa con tus datos —el registro del servidor, los plazos y tus derechos— está en la política de privacidad.
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN · 2 DE SEPTIEMBRE DE 2026